miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ensayo.


La cultura en la organización, el miedo al fracaso y el cambio.


“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”, frase mítica del célebre escritor Mark Twain que bien puede describir los procesos en las organizaciones, y es que si lidiar con el proceso de cambio es difícil en sí, lo es aún más si se toma en cuenta todas las características culturales que existe en una empresa y en cada una de las personas que ahí trabaja.

Empezando desde lo particular a lo general, cada uno de los trabajadores de una empresa es el resultado de un ambiente sociocultural, donde ha hecho suyo los valores, tradiciones, creencias, costumbres, religión, educación, etc. Del entorno en el que se desarrolló y desarrolla.

Éste individuo es parte de un colectivo: la organización o empresa. Por tanto, la empresa es un conjunto de todas aquellas creencias, actitudes, costumbres, etc.  De cada uno de los individuos que forman parte de ésta, al fijar sus valores, misión, visión, políticas, en mutuo acuerdo (no necesariamente sucede esto, hay empresarios que fijan sus políticas sin el consentimiento ni opinión de nadie pero considero que para que se forme un sentido de identidad en los trabajadores es necesario que sean parte de estos procesos).

Es así como la empresa adquiere una identidad que la hace distinta a las demás.  

Ahora entonces, ¿Qué sucede cuando tenemos que adaptarnos a una nueva cultura empresarial o adaptar nuestra cultura a la de alguien más?

Bueno, es mucho más fácil explicarlo que ponerlo en práctica, y es que el proceso de cambio y adaptación resulta tortuoso para todas las partes implicadas.

Primero porque hay que considerar todos los aspectos culturales, aquellos paradigmas que se tienen arraigados tanto en nuestra empresa como en la ajena, entre estos está la importancia que se le da a la autoridad en la empresa; suele suceder que hay grupos o personas en específico que requieren de cierto tipo de liderazgo para ser eficientes, por tanto no me decanto por ninguno en particular y considero que todos son útiles dependiendo del contexto y situación que se presente.

También se debe considerar el nivel de incertidumbre al que están acostumbrados a trabajar,  a una empresa conservadora le costará adaptarse a la hora de tomar decisiones rápidas o espontáneas, que son necesarias para el proceso de cambio e innovación, sin embargo también hay que considerar que existe un riesgo latente y por tanto debe evaluarse la situación, hay decisiones que deben tomarse con calma y otras con valentía.

En cuanto al cumplimiento de las normas y políticas, me decanto por una postura flexible, ni universal ni particular, pues bien hay momentos en que se necesita ser rígido en ciertos procesos y en otros ser creativo y flexible.

Otra de las características culturales con las que se debe lidiar es en cuanto a las relaciones interpersonales, organizaciones en las que se ha promovido la rigidez, formalidad e individualidad les costará el realizar trabajos en grupo, integrarse y dar su opinión, sin embargo el otro  extremo también resulta inconveniente para una organización, considero que en una empresa debe existir un ambiente laboral amable, cooperativo y empático pero sin rebasar la intimidad y la vida personal de cada uno. Pueden existir las charlas amenas entre compañeros de trabajo sin embargo, cualquier otra relación que pueda ser más personal y afectar el rendimiento o el ambiente de trabajo resulta problemática. Se puede ser sensible a los problemas personales de los trabajadores y compañeros en la empresa, más los sentimientos y emociones no deberían ser una excusa de su pobre rendimiento laboral si se diera el caso.

Estas son solo algunas partes de la cultura de cada organización, y como se ha mencionado anteriormente resulta difícil el cambiar de un paradigma a otro, porque el punto de esto no es imponerlo si no que sea adoptado, (incorporado más bien) respetando siempre la propia identidad del otro.

Este proceso puede generar diversas reacciones en las personas involucradas, es entonces cuando se da la resistencia al cambio, parafraseando la cita de Mark Twain que comenzó este escrito, una idea solo es aceptada hasta que demuestra que es efectiva, por tanto siempre habrá personas que consideren peligroso e insano el cambiar todo el proceso al que ya estaban tan acostumbrados.

Las personas pueden frustrarse, sentir miedo, ponerse a la defensiva, sentirse ansiosos y preocupados, etc. Todos incluido el jefe sienten en algún momento estos sentimientos, lo importante aquí es cómo el Alto mando inspira a su gente.

Puede existir toda una serie de valores, una misión y visión pero si estas no son acatadas por los trabajadores, ¿Realmente existen? Más bien son solo una apariencia, si realmente se desea que los empleados se identifiquen con la empresa, se sientan parte de ésta y estén orgullosos de serlo, es necesario que de acuerdo a los valores de la empresa se recompensen o sancionen ciertas acciones,  se asuma la responsabilidad, se hablen y opinen los problemas en vez de callarlos, y en general que todos aquellos valores de los que se habla sean ejecutados. Esto en mi opinión debe comenzar con el jefe.

Si las personas se encuentran satisfechas con su ambiente de trabajo, confían en la empresa, son parte de la toma de decisiones, se identifican con los valores y las metas de ésta, será mucho más fácil que acepten nuevos cambios y sean más eficientes.

“¿Y quién ha de deteneros?”, “Nadie en el mundo sino mi voluntad”. Esta es la respuesta que le da Laertes al rey Claudio en Hamlet y es la frase con la que puedo describir en pocas palabras la motivación.

Puede surgir que algunos empleados se sientan o sean incompetentes en su trabajo ya sea de forma “accidental” o porque realmente son apáticos hacia la empresa y los demás.

Lo importante en un trabajo es la constancia, el rendirse porque se siente inútil, avergonzado o se es orgulloso o perezoso nunca nos llevara al éxito, las cosas que valen la pena requieren de esfuerzo, por tanto el adaptarse a los cambios culturales (o de cualquier otra índole) en una empresa requieren de no darse por vencido sino de un cambio de actitud en el que se tenga la disposición de aprender, pedir ayuda si es necesario y de aceptar que para ser parte (adaptarse) de la empresa se tiene que sacrificar una parte de nuestra individualidad.

En conclusión la cultura de una organización puede influir en el éxito o fracaso y en general en muchos de los fenómenos que se dan en ésta. El adoptar la cultura de otra organización así como perseverar frente a la frustración siempre resulta difícil, sin embargo, ¿Quién puede detenerte?, nadie más que tu voluntad.
 
Bibliografía.
Cultura Organizacional. Capitulo 5
Metamanangement. Capitulo 5 y 6.
Cita tomada de "Hamlet" de W. Shakespeare.*
Cita de Mark Twain.*
 
 

lunes, 14 de septiembre de 2015

Misión y Visión del grupo 5ºA de la Lic. en Psicología.





Misión.

Ser una organización de los quintos semestres de la Lic. En Psicología reconocida en el ámbito escolar con capacidad de trabajo colectivo, formado por gente talentosa, que logra generar un conocimiento fundado en valores y una constante innovación.

 

Visión.

Al final del semestre el 5º “A” de la Lic. En Psicología de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Campeche es calificado y competente en un plano individual y grupal basado en el respeto, cooperación, tolerancia y equidad, logrando la cohesión y desarrollo humano para incidir en el proceso de enseñanza- aprendizaje.

lunes, 24 de agosto de 2015

La Psicología Organizacional en México.


Para comprender la psicología organizacional, primero debemos comprender el entorno en el que se desarrolla, es decir, en las Industrias.

En estos últimos años México ha experimentado un auge en sus exportaciones. Esto significa que los bienes y servicios creados en territorio mexicano poseen la calidad suficiente para ser deseados por otros países. Sin embargo, en México existe un gran problema, y es que las empresas o industrias exportadoras no adquieren sus insumos (materia prima) en territorio nacional, por tanto, las exportaciones terminan siendo tan costosas como las importaciones.

Siendo los insumos parte esencial para la realización de un bien más complejo y mayor elaborado, no contar con ellos supone un gran problema para la actividad empresarial e industrial en el país.
 
 
 
¿Cuál es la causa de todo esto?

Bueno, existen diversos factores como por ejemplo; la falta de tecnologías y maquinarias en algunas empresas, la escasa visión, competitividad o eficiencia de los dueños de las empresas, la carencia de apoyo a las empresas y negocios por parte del gobierno, entre otros.




Los tipos de empresas de nuestro país.

Existe todo un matiz de colores si se habla de empresas mexicanas. Por tanto, comenzaré hablando de aquellas que gracias a la calidad de sus productos y servicios han sabido posicionarse en la cima y dejar fuera a la competencia.

No podemos  hablar de éxito sin nombrar a empresas que han ganado el Premio Nacional de Calidad, como lo es el Grupo Industrial Bimbo, líder indiscutible en la elaboración de pan en el país y que además exporta sus productos por toda América. También ha extendido inteligentemente su repertorio de productos al elaborar todo tipo de pan, botanas, golosinas y refrigerios. 

Otra gran empresa es Cemex, quien tras una exhaustiva campaña de expansión mundial, terminó en el rank de las 10 mayores empresas cementeras en el mundo, lo cual no hizo más que afianzar su liderazgo entre las empresas constructoras en el país.

Cabe destacar que es una empresa que ha sabido innovar sus productos y servicios.

Aerovías de México es un ejemplo de cómo una empresa deficiente puede con una nueva visión, organización y unos cuantos cambios más llegar a ser una empresa exitosa.

Aeroméxico quien carecía de prestigio y era severamente criticado por su servicio, terminó por ser considerada como la línea aérea más puntual del mundo.
 
 
 
¿Qué es lo que hace tan diferentes a estas empresas de otras?

Bueno, muchas de ellas han implementado grandes cambios mediante programas de calidad, una reorganización profunda, una visión que les permita alcanzar mayores objetivos, certificaciones mundiales, mayor inversión en el capital humano, mayor capacitación para sus trabajadores  e inversión en equipos y sistemas que le permitan modernizarse y ser mucho más productivos.

Quizás la forma más fácil de comprender lo importante que es la inversión en el personal para una empresa se encuentre en la frase del director de organización y recursos humanos de Cemex, Cosme Furlong, quien en resumen nos dice que la empresa (Cemex) está interesada en contratar personas pensantes, no solo personas que actúen como máquinas confinadas únicamente al trabajo manual.

Tras haber hablado de la excelencia, toca ahora hablar de aquellas empresas que a pesar de haber intentado grandes cambios aún siguen teniendo problemas en sus servicios, como es el caso de Teléfonos de México (Telmex).

Esta empresa lleva tras de sí todo un historial de deficiencia, corrupción, malos servicios, etc. Y sin embargo se encuentra entre las empresas más grandes del país.

Actualmente ha mejorado su calidad y sus servicios, sin embargo, esto no ha bastado para que deje su puesto entre los primeros lugares de quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor.

En cuanto a industrias que han mostrado una excepcional incompetencia a pesar de contar con un inmenso potencial para su desarrollo en nuestro país se encuentran la industria turística y la pesca.

México cuenta con una enorme cantidad de playas, selvas, bosques, zonas arqueológicas y culturales a las que no ha sabido cómo sacar partido. Ya sea por su escaso cuidado y mantenimiento, su pobre difusión o carencia de creatividad, entre otros.

En cuanto a los servicios turísticos, hemos sido tachados de incompetentes y poco innovadores. Todo esto ha repercutido en que México no sea considerado un importante lugar turístico para los demás países.

La pesca es otra industria que no ha sabido aprovechar todo el litoral marítimo con el que cuenta el país. Quizás por la contaminación, quizás por la pesca ilegal de algunas especies, quizás por la sobreexplotación, sea como sea, no se ha manejado bien este recurso.

Finalmente, están los casos de severa incompetencia.
Uno de los más tristes es la industria juguetera, prácticamente inexistente en el país.  Ni siquiera existe una empresa que se destaque en la elaboración de juguetes tradicionales, estos suelen ser realizados mayormente por artesanos.

Y es que las grandes compañías extranjeras han llegado con un sinfín de productos más llamativos, de mejor calidad, más atractivos y actuales, con los que las empresas mexicanas simplemente no pueden competir.

Probablemente alguna vez en tus juguetes pudiste observar la frase “made in china”, y mientras en tiempos pasados aún se tenía la costumbre de comprar juguetes tradicionales como el trompo y las canicas, actualmente en un mundo cada vez más tecnológico el mercado de los juguetes va cada vez más y más en declive.

Otro ejemplo de incompetencia es la industria petroquímica.
Irónicamente México quien posee una buena cantidad de este recurso se limita a explotar el petróleo, enviarlo al extranjero para que sea convertido en productos petroquímicos secundarios como la gasolina y finalmente es devuelto para ser consumido en nuestro propio país, sin la oportunidad de exportación.

Y ni qué decir del chocolate, un producto originario de México que los europeos han sabido explotar mejor que sus propios creadores, tanto así que no existe empresa chocolatera mexicana que pueda competir con las marcas mundiales.  Qué hilarante.
 

 

¿Y la psicología organizacional?

Ya sea que se esté frente a una gran empresa o una ineficiente, la psicología organizacional nos permitirá crear y establecer alternativas para mejorar o conservar el funcionamiento de éstas.

Es importante estudiar al ser humano en la empresa ya que es él quien crea, trabaja y se beneficia de éstas.
 
 




Bibliografía.

Zepeda Herrera F. (1999). Psicología Organizacional. Pearson.
Capitulo 2. "La Psicología Organizacional en México".